El caso de la influencer chilena Pao Pinto Barbieri, hospitalizada tras usar Ozempic sin supervisión médica, reabrió en Sabores el debate sobre los peligros del uso indiscriminado de medicamentos para bajar de peso.
La historia se volvió viral. Pao Pinto Barbieri contó en redes que fue internada de urgencia luego de usar Ozempic sin control médico. El diagnóstico fue pancreatitis aguda, una condición grave que requirió hospitalización y que encendió las alarmas sobre el uso de estos fármacos como “atajos” para adelgazar.
En Sabores, el doctor Patricio Lamoza, cirujano digestivo y bariátrico, explicó que estos medicamentos no son inocuos. Señaló que muchos fueron creados originalmente para tratar la diabetes, y que su efecto en la baja de peso es secundario, por lo que deben indicarse solo en pacientes seleccionados y con seguimiento médico estricto.
El contexto no es menor. Entre 2013 y 2023, Chile triplicó el porcentaje de personas con obesidad, lo que ha traído un aumento de enfermedades asociadas como diabetes, hipertensión y problemas cardiovasculares. Frente a este escenario, han surgido nuevas alternativas farmacológicas que pueden ser útiles, pero que también implican riesgos importantes si se usan mal.
El especialista advirtió sobre efectos secundarios como náuseas, vómitos, pérdida de masa muscular, efecto rebote al suspenderlos y, en casos extremos, complicaciones potencialmente letales. También alertó que la posible llegada del llamado “Ozempic chileno”, de menor costo, podría aumentar la automedicación si no existe educación ni control.
En Sabores, el mensaje fue claro: no existen soluciones mágicas. Antes de pensar en usar medicamentos para bajar de peso, es clave informarse, consultar a especialistas y entender que la salud no admite modas ni recetas virales.