Un frasco de miel y una vela encendida: los rituales caseros que prometen atraer amor, prosperidad y mejores vínculos en la previa de Navidad.
En el matinal Sabores, la astróloga y tarotista Tamara Muñoz llegó con dos rituales navideños simples, simbólicos y bien caseros, donde la protagonista es la miel. Sí, ese dorado pegajoso que no solo sirve para el té, sino también para intencionar amor, abundancia y relaciones más amables para el año que viene.
¿Por qué miel? Según Tamara, su textura y color la convierten en un símbolo potente de prosperidad que fluye y se queda. No se va rápido, se adhiere, envuelve y suaviza. Justo lo que muchos necesitan después de un año intenso. ¿Por qué en Navidad? Porque es un momento en el que se cierra un ciclo y se abre otro.
Se trata de una fecha donde se mezclan recuerdos, heridas, aprendizajes y expectativas, por lo que cualquier gesto simbólico tiene más fuerza. Usar miel es una decisión consciente de dejar atrás lo áspero y elegir que lo que viene tenga mejor sabor.
El primer ritual es ideal para la noche buena: se intenciona un pote de miel de abeja, pidiendo amor, prosperidad o lo que cada familia necesite. Luego, cada persona presente en la mesa recibe una cucharadita, sellando el deseo en comunidad.
El segundo ritual es más íntimo: armar una vela con placas de miel, se pega a un plato blanco y se enciende con fósforo. Mientras arde, se pide abundancia y vínculos más sanos.
En una fecha cargada de emociones, estos rituales invitan a bajar el ritmo y elegir cómo queremos que se sienta el año que llega. Menos aspereza, más dulzura.