Una fecha para tirar buena onda… pero con respeto, porque no todo lo “lindo” es piropo aceptable
Hoy en Sabores, con nuestras animadoras Cami y Elo, nos pusimos más tiernos que abrazo de abuela… porque sí: hoy 6 de febrero se celebra el Día del Cumplido, conocido en Estados Unidos como el Pay-a-Compliment Day, una fecha que nació en 1995 tras un gesto simple pero potente vivido en Chicago. Todo partió cuando un chofer de bus se detuvo fuera de una parada para ayudar a una persona que venía corriendo. Fue un acto amable, espontáneo, de esos que te cambian el día. Y desde ahí, la idea quedó instalada: Dedicar un día a decir algo bonito, sincero, a alguien cercano… o incluso a un desconocido, para generar una cadena de buena energía.
Y claro, hasta ahí todo hermoso. Pero en Chile hay un tema importante: no todo lo que suena “halago” es realmente un cumplido, y ahí es donde se abre la conversación que tuvimos hoy en el programa. Porque una cosa es decir algo que hace sentir bien a la otra persona… y otra muy distinta es lanzar comentarios que incomodan, sexualizan o derechamente cruzan la línea.
De hecho, desde 2019 existe la Ley 21.153, que sanciona el acoso sexual en espacios públicos. Y aunque decir “qué linda” no siempre es delito, si el comentario se vuelve insistente, intimidante, humillante o con connotación sexual, puede considerarse acoso. Esto ha cambiado incluso escenas típicas de nuestra cultura: en varias construcciones, donde antes abundaban los piropos a las transeúntes, hoy hay carteles claros que advierten que está prohibido hacerlo y que quien lo haga será penalizado. O sea, lo que antes algunos veían como “picardía chilena”, hoy puede ser derechamente una falta de respeto.
Así que hicimos un ejercicio entretenido y bien realista: ¿Cuándo un piropo es un cumplido bonito y cuándo se pasa de la raya?
Partimos con una frase que a Cami le encantó: “Qué bonita tu risa, es contagiosa…” Y ahí ambas coincidieron en que ese tipo de comentarios son los que deberían multiplicarse. Porque no invaden, no se meten con el cuerpo, no sexualizan, y además elogian algo genuino: la energía, la presencia, la personalidad. Ese es el tipo de cumplido que deja a la persona feliz y no incómoda.
Pero después apareció uno que generó debate inmediato: “Estás súper flaca…” y ahí fueron tajantes. Cami dijo que a ella esa frase no le suena como halago, sino como preocupación o crítica, como si le estuvieran insinuando que se ve enferma. Y Elo reforzó la idea: No se comenta el cuerpo ajeno, porque aunque parezca inocente, muchas veces viene cargado de presión, juicio o comparaciones que nadie pidió.
Y finalmente, llegó el clásico piropo de película antigua: “Mijita… usted no camina, usted provoca accidentes”. Ahí ambas coincidieron en que es una frase que depende totalmente del contexto. Si te lo dice tu pareja en tono de broma, puede ser coqueto. Pero si te lo grita un desconocido en la calle, mirándote de arriba abajo, con insistencia… ya no es “chistoso”, es invasivo. Y ahí está la clave: el problema no es solo lo que se dice, sino desde dónde se dice y cómo se recibe.
Y esa fue la gran conclusión del día: Un cumplido real no se trata de “tirar una frase bonita” porque sí, sino de decir algo que haga sentir bien a la otra persona, sin incomodarla, sin sexualizarla, sin invadir su espacio. Porque al final, un buen cumplido es como una caricia emocional… y eso, hoy, se agradece más que nunca.
Así que ya saben, saboritas: aprovechen este día para mandar un mensajito lindo, reconocer a alguien, decirle algo positivo a un amigo, a tu mamá, a tu pareja, o incluso a una persona que no conoces… pero siempre con respeto. Porque la buena onda no se grita: se entrega bonito.