Search
Close this search box.

El Maestro Antonio Ríos prendió Sabores al ritmo de la cumbia

El cantante argentino, conocido como “El Maestro”, llegó con todo al estudio y armó una verdadera revolución con Antonella, Camilísima y Eloísa. Hubo risas, confesiones y un cierre memorable con “Nunca me faltes” junto a Angie La Cumbiera.

Hoy Sabores estuvo literalmente en modo fiesta, porque llegó un invitado que no necesita presentación: el cantante argentino de cumbia Antonio Ríos, más conocido como “El Maestro”, un verdadero ícono del género tropical y un clásico infaltable en cualquier celebración que se respete.

Desde que apareció en el estudio, la energía se fue para arriba. Antonella Ríos, Camilísima y Eloísa Venegas lo recibieron como se merece: con entusiasmo, buena onda y con todas las ganas de moverse al ritmo de la cumbia, tal como si fuera fiesta de año nuevo.

La primera bomba del día fue cuando Antonio afirmó que era Leo… Y ahí se armó el terremoto, porque al lado tenía a su tocaya… Es que no todos los días Antonella Ríos está junto a Antonio Ríos… ¡La hija perdida! Además, descubrieron que ambos eran de signo leo y tenían personalidades muy parecidas. Pero la coincidencia no terminaba ahí: ambos andaban con zapatos blancos. El set se volvió un multiverso de Ríos, Leo y estilo. Y obviamente la situación terminó en abrazo grupal, risas y una especie de “pacto zodiacal” que dejó a todos felices.

El Maestro también se soltó con todo y lanzó una frase que hizo reír al panel y al público: Dijo que ama a las mujeres y que es un conquistador. Y claro, si algo quedó demostrado hoy, es que el hombre llega, habla dos minutos y ya está conquistando el estudio completo… Pero con cumbia.

Quién es Antonio Ríos y por qué le dicen “El Maestro”

Antonio Ríos nació el 2 de enero de 1954 en Argentina y es considerado uno de los grandes nombres de la cumbia en los años 90. Su apodo no es casualidad: se lo ganó por trayectoria, por respeto dentro del género y porque sus canciones siguen sonando fuerte, generación tras generación.

Fue ex vocalista del grupo Sombras, donde empezó a hacerse conocido, hasta que su carrera solista lo convirtió en un fenómeno que cruzó fronteras.

Los himnos que no fallan en ninguna fiesta

Antonio Ríos tiene varios clásicos que son como el botón que enciende cualquier carrete. Entre los más conocidos están “Nunca me faltes”, “Yo me estoy enamorando” y “Amor prohibido”. Canciones que se cantan con la mano arriba, el coro a gritos y la tía bailando con el sobrino como si fuera matrimonio.

Antonio Ríos: Un conquistador de aquellos

Sí, lo dijo él mismo: Antonio Ríos es padre de 25 hijos reconocidos. A sus 70 años confirmó la cifra y contó que finalmente se hizo una vasectomía, pero con una historia digna de teleserie: Según relató, sus propios hijos hicieron un grupo de WhatsApp y le pidieron que ya era suficiente, que no podían seguir sumando hermanos. Así, tal cual. El grupo familiar le puso freno al Maestro.

Chile, su segunda casa

Otro punto que se comentó hoy es que Antonio siempre ha sentido un cariño especial por Chile. De hecho, uno de sus hitos más mencionados es el reconocimiento tipo Disco de Diamante que recibió acá, algo que en la industria significa ventas extraordinarias, por encima del oro y el platino. En otras palabras: en Chile no solo lo escuchamos, lo coronamos.

Incluso dentro de sus planes está crear un sello musical dedicado a la cumbia y, según sus propias palabras, el primero en su lista sería Américo. Le preguntamos si sabía algo sobre las últimas noticias relacionadas al cantante, pero dijo no tener idea de qué se trataba.

Cierre con cumbia nacional y estudio encendido

Y como Sabores sabe cerrar arriba, el programa terminó con una nueva versión del clásico Nunca me faltes, esta vez junto a Angie La Cumbiera, dejando el estudio prendido, con ambiente de fiesta y energía. Hoy Sabores no fue un programa, fue un carrete con cámara. Antonio Ríos llegó con historia, humor, personalidad y una cumbia que no pasa de moda. Porque si algo está claro, es que “El Maestro” sigue en su peak… Y en Chile lo sabemos perfecto.

Desplazamiento al inicio