¿El mismo molde del icónico vestido de Cecilia Bolocco? El look de Karen en la Noche 2 que desató comparaciones.
En Sabores, junto al estilista Mauro Contreras, analizamos el impactante vestido verde esmeralda de Karen Doggenweiler y descubrimos qué lo une con el recordado diseño negro con transparencias que Cecilia Bolocco lució en 2007.
Si en la primera noche Karen brilló en dorado, en la segunda jornada del Festival de Viña 2026 fue puro impacto en verde. La animadora deslumbró con un vestido de la diseñadora argentina María Gorof, confeccionado en tono “Liquid Emerald”, con más de 120 horas de trabajo artesanal y cristales checoslovacos dispuestos en hileras geométricas que generaban un efecto hipnótico en cámara.
El look se completó con sandalias negras de Steve Madden y pendientes exclusivos de Claf Goldsmith, inspirados en la geografía de Chile y Sudamérica, donde los tonos morados y verdes evocaban la diversidad natural del continente. El peinado de Gonzalo Leonidas —un moño alto pulido— y el maquillaje de Angelina Chiuminatto, enfocado en una piel radiante, cerraron un estilismo coherente y sofisticado.
El “corte guante”: El secreto estructural que une el diseño de María Gorof con el icónico Rubén Campos
Pero lo que realmente encendió la conversación fue el análisis técnico de Mauro Contreras, el “estilista de las estrellas”. Explicó que el vestido está trabajado en canutillo bordado mano a mano: “Eso se llama canutillo y está cosido uno a uno. Cuando el conjunto se llama paillette, al moverse produce un efecto charleston”. Según detalló, cada pieza está unida artesanalmente, generando peso, movimiento y presencia escénica. Incluso reveló que el diseño incluye un tapado superior que aporta mayor dinamismo al caminar.
Y aquí vino la revelación que dejó al panel en silencio: Mauro comparó la base estructural del vestido con el icónico diseño transparente que Cecilia Bolocco lució en 2007, creado por Rubén Campos. “Voy a romper la magia… La base es exactamente la misma: corte guante, apegado al cuerpo, misma forma del busto y mismas transparencias. La diferencia es que aquí la transparencia está cubierta por canutillo cosido, lo que le da peso y hace que al caminar tenga mucha más importancia”.
Anto fue directa con la pregunta que todos querían hacer: ¿Cuánto puede costar un vestido así? La respuesta sorprendió a Camilísima y a todo el panel: entre 14 mil y 30 mil dólares, es decir, hasta 30 millones de pesos chilenos.
¿El resultado final? Para Mauro, no hubo dudas: un 10 de 10. Una noche donde técnica, historia y glamour se cruzaron en un vestido que no solo brilló… Sino que abrió conversación. Porque en Viña, el escenario importa, pero el movimiento lo es todo.