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¿De verdad eran mejores las Navidades antiguas? Un psicólogo rompe el mito

Cada diciembre (y en plena época prenavideña) llega la misma sensación: que antes todo era más cálido, más simple, más bonito. El psicólogo Luis Hernán Guerra visitó el matinal “Sabores” y nos explicó por qué idealizamos las fiestas y cómo dejar de pelearnos con el presente.

La nostalgia aparece en Navidad como ese invitado que no avisó, pero igual se sienta en la mesa. Basta una canción, una foto vieja, una receta de la abuela, y de pronto juramos que las fiestas de antes sí eran mejores. Y en el matinal Sabores fue una saborita quien mandó un mensaje, afirmando que “antes no faltaba nadie en la mesa y que la celebración era menos material”. ¿Crees lo mismo? Nuestro psicólogo de la casa Luis Hernán Guerra fue tajante -siempre con respeto- al cuestionar sus palabras: “Ella está equivocada. Siempre ha faltado alguien en alguna mesa. A ti hoy, a tu mamá hace treinta años, a tu abuela antes de eso. Lo importante es superarlo, ser flexibles y resignificar, no quedarnos en la pena al recordar el pasado, porque eso es depresión.”

Según estudios recientes, en Chile cuatro de cada diez personas creen que éramos más felices hace 50 años. Guerra explicó que esto ocurre cuando el presente se vuelve ruidoso o incierto. La mente entonces maquilla el pasado y lo deja reluciente, sin discusiones, sin pérdidas, sin cansancio. Un truco emocional que calma, pero también confunde.

El experto insistió en algo luminoso: no estamos condenados a comparar. Cada nueva Navidad tiene espacio para otros recuerdos. La idea no es borrar lo que extrañamos, sino no vivir atrapados en ellos. Porque las fiestas hermosas no quedaron archivadas en otra década… también pueden nacer ahora, en esta nueva mesa, con las personas que sí están y con las ganas e intenciones que traemos hoy. Como dijo Guerra, “vivir el presente es la única forma de construir los recuerdos que un día también nos harán sonreír.”

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