Hoy el panel de Sabores se puso veraniego para hablar de un tema que siempre da que hablar: los arriendos de temporada.
Y todo a propósito de la noticia del día: la casa de lujo que Mark González y Maura Rivera ofrecieron en Recreo, Viña del Mar. Una mansión de 800 m², con cine temático futbolero, piscina climatizada, sala de juegos, terraza con vista y espacio para quince personas. Un sueño playero… con precio de sueño también: $1.100.000 por noche en baja y $1.700.000 en plena temporada.
Además, no es llegar y llegar. La propiedad exige huéspedes mayores de 25 años, cero fiestas ni despedidas de soltero o soltera, nada de fumar y la posibilidad de cobrar una noche extra como multa si hay daños. Un arriendo de “playa”, pero con reglas dignas de palacio real.

Con este ejemplo sobre la mesa, Rafaela Urrutia nos dio la receta para evitar estafas y malos ratos. Para quienes buscan arrendar, insistió en la importancia de firmar contrato aunque sea por pocos días, verificar tanto al dueño como la propiedad antes de pagar, desconfiar de ofertas demasiado baratas o de quienes apuran la transferencia, guardar todos los respaldos —desde fotos hasta comprobantes— y revisar con lupa las políticas de cancelación.
Para quienes arriendan su casa, recomendó publicar con anticipación ajustando el precio al mercado, usar fotos recientes y descripciones claras, dejar absolutamente todo por escrito, mantener la propiedad segura y en buen estado, y trabajar solo con plataformas o agentes confiables.
Eloísa recordó una experiencia en la que el lugar que arrendó no coincidía con lo prometido, y como actualmente no existe legislación que sancione esos engaños, la prevención sigue siendo la única vacuna efectiva.
Que este verano las sorpresas estén en el paisaje, no en el contrato. En “Sabores” te acompañamos para que tus vacaciones sean solo disfrute.