Se acerca el 14 de febrero y en Sabores hablamos de esos amores platónicos que te hacen suspirar en silencio.
Aunque parezca increíble, hasta las celebridades más exitosas tienen sus amores soñados. Robbie Williams, por ejemplo, confesó que frente a su amor platónico se ponía nervioso y actuaba como si tuviera 13 años, diciendo que literalmente no sabía cómo hablarle.
Margot Robbie también contó que Ryan Gosling fue su crush de adolescencia y que trabajar con él fue como cumplirle el sueño a su yo de niña. Y Nicole Kidman reveló una anécdota digna de teleserie: una vez fue a la casa de Jimmy Fallon porque él le gustaba, pero él casi no habló nada, puso videojuegos, y ella se fue convencida de que no le interesaba en absoluto.
Y claro, si a ellos les pasa… ¿Cómo no nos va a pasar a nosotros?
Los amores platónicos de Sabores
Por eso en el estudio de Sabores nos confesamos con todo y nuestras animadoras revelaron quiénes han sido sus grandes amores platónicos.
Antonella Ríos fue clarísima: su crush eterno es Emmanuel. Dijo que lo ama desde los años 80, desde sus movimientos sexies y su estilo inconfundible, y contó feliz que al menos pudo cumplir un sueño que muchas fanáticas envidiarían: en una ocasión logró entrevistarlo.
Camilísima, en cambio, se fue directo a Hollywood y confesó que su amor platónico es Leonardo DiCaprio. Desde que lo vio en Titanic, sueña con recrear junto a él la clásica escena de “estoy volando” en la proa del barco, como si ella fuera Rose, pero versión chilena y con final feliz.
Eloísa Venegas sorprendió con una elección distinta, pero potente: Bruce Lee. Contó que siempre ha sentido cosas por el clásico actor de artes marciales y bromeó diciendo que si lo tuviera cerca, practicarían juntos y hasta le haría una llave… pero una llave del amor.
Y ojo, porque este fenómeno es más común de lo que creemos: estudios internacionales muestran que más de la mitad de las personas ha tenido alguna vez un amor platónico que nunca se concreta, y que también es bastante habitual sentir atracción por alguien del trabajo, aunque quede solo en la fantasía.
Así que sí, se viene el Día del Amor y muchos celebran en pareja, otros lo sufren, y otros se hacen los fuertes… pero todos, en el fondo, tenemos un amor platónico guardado en algún rincón. Porque el corazón no pregunta si es posible: simplemente se enamora.