A más de un año de haber puesto fin a su matrimonio, Trinidad de la Noi decidió hablar sin filtros sobre uno de los periodos más complejos de su vida personal. La modelo, ganadora del Elite Model Look, abordó por primera vez en profundidad los motivos de su quiebre con el ingeniero Cristóbal González en el podcast “Así, Tal Cual”, donde relató el impacto emocional que vivió durante su estadía en Estados Unidos.
De la Noi recordó que el proyecto de vida que la llevó a mudarse a Nueva York en 2019, cuando tenía solo 21 años, se fue desmoronando con el paso del tiempo. La pandemia, la falta de trabajo y el aislamiento marcaron un antes y un después en su bienestar emocional.
“Nos fuimos a Nueva York con un plan, mi ex se iba a estudiar, yo me iba a trabajar, nos vamos dos años. Entre medio nos tocó la pandemia, bajó mucho la pega, ya nunca más hiciste un casting, demasiado tiempo para pensar y para hacer nada. Menos mal tenía mis ahorros, mis finanzas en orden, no nos estresamos por el tema económico, pero sí la cabeza poh.”
Según relató, el deterioro fue progresivo y difícil de identificar en un inicio. La falta de redes, de rutina laboral y de apoyo emocional terminó pasándole la cuenta.
“No estaba trabajando, no tenía amigos, mi ex estudiando, y en un principio me costó mucho darme cuenta que estaba mal. Eran meses en los que yo no salía de la casa. Me levantaba, me duchaba, ordenaba la casa, me acostaba. Estaba metida en un hoyo o en una depresión, pero no sabía, nunca en mi vida había ido al psicólogo.”
Los contrastes entre sus visitas a Chile y su regreso a Estados Unidos fueron claves para que comenzara a reconocer que algo no estaba bien.
“Pasaban seis o ocho meses y yo venía a Chile, y volvía la Trini de siempre, con ganas de hacer cosas, de ver a mis amigos, felicidad. Llegaba a Nueva York, iba a un cumpleaños y crisis de pánico, me ponía a llorar. Me daba ansiedad social, y yo no soy así, entonces ahí me empecé a dar cuenta que no estaba bien la cosa.”
Pese a que aclaró que no hubo conflictos graves ni distanciamientos explícitos con su entonces esposo, sí existió una diferencia irreconciliable respecto al proyecto de vida.
“Y no es una recriminación, pero él estaba feliz allá, estaba cumpliendo su sueño. Nunca hubo una distancia, nunca hubo esa pelea tan brígida, pero empecé a cachar que pasaron los dos años, ‘no, pero mejor tres años’, no íbamos a llegar a acuerdo. Y no llegamos a acuerdo y yo terminé en Chile y él terminó allá.”
Uno de los momentos más duros, según confesó, fue el quiebre de su autoestima y la decisión de regresar sola a Chile.
“Me estaba sintiendo muy poca cosa también. Me empecé a comparar conmigo misma, pero la de antes. En un minuto me miraba al espejo, lloraba, y me sentía tan penca que decía ‘¿quién va a querer estar conmigo?’. Y tomé la decisión, sin entenderlo, sin creerlo, de volver a vivir a Chile sola. Era un trapo, fue demasiado traumático, lo pasé mucho peor que en todos los años que estuve allá”.
Finalmente, Trinidad de la Noi también abordó el impacto que tuvieron los rumores y comentarios que circularon tras hacerse público el quiebre, apuntando directamente al juicio social.
“Es súper difícil también, porque como uno está expuesto, y yo tampoco estoy tan expuesta, pero convengamos que la gente en Chile es extremadamente cínica, cahuinera atróz, y le encanta juzgar y criticar al resto. Y eso es algo que me dolió heavy, porque yo sabía como atrás todos estaban hablando a tu espalda. Sentía mucho las críticas de la gente, y perdón, pero a ti no te afecta el que yo me haya separado”.
Hoy, la modelo vive una etapa completamente distinta: rehizo su vida, volvió a creer en el amor y recientemente se comprometió con el deportista olímpico Esteban Grimalt, cerrando así un capítulo marcado por la soledad, la salud mental y el aprendizaje personal.