En conversación con el programa Primer Plano, el comediante relató que hace cerca de tres meses sostuvo reuniones con la organización del certamen, donde se definieron acuerdos económicos y solo restaba elegir el día de su presentación. Sin embargo, con el paso de las semanas, el envío de los contratos comenzó a dilatarse, pese a que desde la productora Bizarro le aseguraban que tanto ellos como la Municipalidad estaban de acuerdo con su regreso y que era el único humorista listo para firmar.
Según explicó Gordillo, posteriormente se enteró de que una persona habría hablado mal de él para sacarlo del evento. Sin entregar nombres, aseguró que se trataría de un ejecutivo de Mega, a quien dijo tenerle aprecio, lo que hizo aún más dolorosa la situación. “A esa persona yo le tengo gran afecto, me dolió mucho que haya dicho ‘no Dino Gordillo no, porque hace tres años que no trabaja, no tiene rutina, a qué va a ir ahora si la otra vez subió a la señora para dar lástima para ganarse la gaviota’ siendo todo falso”, confesó, señalando que se difundieron comentarios falsos sobre su carrera, su falta de rutina y su anterior paso por el Festival.
Pese a contar con un acuerdo previo, el humorista optó por no exigirlo formalmente, ya que eso habría significado la salida de otro comediante. “No estoy para envenenarme con nadie. El de arriba cobra, todos tenemos un momento en que tus malas acciones algún día vas a tener que responder por ellas”, aseguró. Aun así, reconoció que sigue afectado por no haber podido concretar su regreso al Festival de Viña y a Mega tras siete años, y que habría preferido una disculpa directa antes que el silencio.