Un complejo momento profesional atraviesa la transformista Botota Fox tras la viralización de registros en los que se aprecia su errático desempeño durante un show en el casino Dreams de Punta Arenas. La molestia de los asistentes, quienes acusaron un evidente estado de ebriedad y exigieron la devolución de las entradas, encendió las alarmas en el programa Zona de Estrellas.
Ante la ola de críticas, la comediante emitió un comunicado oficial ofreciendo disculpas públicas a la audiencia y al recinto de eventos. “Tengo tanta vergüenza que no había dicho nada. Mi ánimo está raro este último tiempo y refugiarse en el alcohol no lo es”, reconoció la comediante, justificando el mal rato por no haber ingerido alimentos antes de consumir alcohol durante el espectáculo.
Nuevas denuncias ensombrecen su descargo
A pesar del meaculpa en donde prometió que la situación no volverá a repetirse, la controversia sumó nuevos antecedentes. La panelista Claudia Schmith reveló antecedentes de situaciones similares en otras presentaciones de la artista en distintos casinos del país.
Mientras algunos defensores del espectáculo atribuyen el incidente a la compleja baja de peso que atraviesa la humorista y al frío extremo de la zona austral, el debate de la opinión pública se centra en el respeto al público pagante y los límites del consumo de alcohol arriba del escenario.

