Con el público aún sensible tras la polémica por el corte a Asskha Sumatra, la pregunta está instalada: ¿aguantará el Monstruo un humor femenino directo y sin anestesia?
Esta noche Piare con Pe debuta en el escenario más exigente del país. De Puente Alto a la Quinta Vergara, la comediante de 42 años llega con una promesa clara: No cambiar su esencia. Su humor es frontal, rápido y crudo. Ella misma se define como “flaite” y convirtió esa identidad en sello personal.
Su rutina está construida desde su propia biografía: familia, barrio, infancia y vida adulta sin filtros. Su nombre artístico nació de la clásica aclaración de su nombre que no era tan común en las nuevas generaciones. Antes de presentarse aclaraba “Piare, con P”, y esa frase terminó transformándose en marca registrada.
Pero el contexto no es cualquiera. Este miércoles ya vimos al público estallar contra los animadores por cortar la rutina de Asskha Sumatra. El Monstruo mostró los dientes. El ambiente quedó tenso. Y cuando el público está susceptible, todo puede pasar.
Hace algún tiempo, en un show en la ciudad de Las Cabras, la noche no fluyó como esperaba. El público comenzó a interrumpir y ella decidió responder en vivo, entrando en diálogo directo con la audiencia, al más puro estilo George Harris: confrontacional, rápida y sin retroceder. Para algunos fue valentía escénica; para otros, una apuesta riesgosa.
Entonces la gran pregunta es inevitable: ¿Podría repetirse algo así en Viña si la rutina no engancha de inmediato? ¿Responderá si la interrumpen? ¿Le hablará de vuelta al Monstruo? Piare ha dicho que no suavizará su tono para la Quinta. Que no bajará la intensidad. Que su autenticidad es su mejor carta. Pero en Viña, la autenticidad puede ser celebrada… o puesta a prueba en segundos.
Esta noche no solo se presenta una comediante. Se enfrenta un estilo, una actitud y una forma de hacer humor sin pedir permiso. ¿Habrá ovación cerrada o tensión en el aire? La Quinta ya está lista. Y el Monstruo, expectante.