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Regalos que no se perdonan: El lado oscuro de la Navidad y el amigo secreto

De calcetines a rollos de confort, en Sabores se destapó el lado B de la Navidad: esos regalos que uno recibe forzando una sonrisa y que terminan eternamente guardados en el closet o derechamente en la basura.

Los regalos de Navidad y del amigo secreto no siempre vienen con cinta dorada y felicidad. A veces llegan con sorpresas desubicadas, sin cariño o que simplemente son inútiles. Y no es un problema menor: distintas encuestas revelan que cerca del 25% de las personas reconoce haber recibido al menos un regalo que no quería, no le quedaba o no tenía ningún sentido para su vida diaria.

Uno de esos casos lo vivió el animador Eduardo Fuentes, quien en el podcast Mari con Edu relató su experiencia durante un amigo secreto con compañeros de trabajo. “Voy, lo abro… y lo primero que sale, un rollo de confort”, contó, anticipando que la historia iría cuesta abajo. El desconcierto creció al seguir revisando el paquete. “Miro adentro y venía un sobre. Y dentro del sobre, una película pirata porno”, confesó entre risas nerviosas. Aunque el momento fue tenso, Fuentes intentó bajarle el perfil a la situación para no agrandar el conflicto frente al resto del equipo.

Y aunque su anécdota suene extrema, no está solo. Experiencias como la del animador explican por qué año a año se repite el mismo ranking de los peores regalos navideños y de amigo secreto. ¿Qué artículos lideran la lista? Ropa y accesorios que no son ni por cerca del gusto del regalado, artículos para el hogar, libros que no interesan, tecnología genérica, música que no gusta y, cómo no, los infaltables calcetines o pijamas.

En el panel de Sabores también hubo confesiones. Antonella contó que para una Navidad su propio hermano le regaló un tostador, detalle que calificó como “súper desubicado”. El momento fue tan honesto que Eloísa aprovechó de pedir disculpas públicas a Anto, porque confesó que para un cumpleaños le regaló una bata de dormir, obsequio que entra directo en la categoría pijama-calcetín del ranking del horror.

La pregunta queda abierta: ¿Estás de acuerdo con esta lista? ¿Cuál ha sido el peor regalo que te han dado… o el peor que has regalado tú? Porque en Navidad, a veces, el verdadero milagro es disimular la cara.

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