Las segundas oportunidades ¿sirven?


“Tropecé dos veces con la misma piedra”, esa frase más de alguna vez la hemos escuchado y es que queramos o no pasa más seguido de lo que creemos, y no nos hagamos los de las chacras porque donde hubo fuego cenizas quedan y es cosa de que la llama se encienda y el fuego haga de las suyas.

Es una pena que las relaciones de pareja terminen, se nos desgarra el alma y nos hubiera encantado que ojalá hubiese durado para siempre, pero se acabó aunque no del todo, porque pese a la distancia, aún él o la ex siguen causando mariposas en la guatita y eso nos indica solo una cosa, no lo has olvidado del todo.

Depende por supuesto el motivo del término de la relación, pero todos nos equivocamos en la vida, el tema es aprender de los errores y no volver a cometerlos, para no escuchar ese tan usado “te lo dije” que nos saca chispas porque nos enrostran la equivocación.

Ahora me pregunto ¿las segundas oportunidades son buenas? Muchas veces tendemos a confundir los sentimientos, cuando terminas y sigues enamorada sientes que el mundo se destruyó en un abrir y cerrar de ojos. Las primeras horas post termino son las más terribles, ahí escuchas las canciones melancólicas o te dedicas a borras todo el rastro posible para que nada te lo recuerde.

Cuándo la rabia pasa y el tiempo hace su trabajo esa montaña rusa de emociones se equilibra y parece que te estás arrepintiendo de haber puesto punto final a la relación y ¿entonces qué?

Ahí es donde viene la segunda parte de esta historia, darse una nueva oportunidad para tratar de que la relación que se había hundido salga a flote. Tenemos que tener bien clara las cosas, si ya no hay admiración y es solo una dependencia emocional, no hay mucho más que hacer, será siempre lo mismo.

Debes tener bien claro el paso que estás dando, no puede hacer borrón y cuenta nueva de un día para otro, si las cosas venían mal, es momento que hagas un cambio radical si quieres que funciones, sino será más de lo mismo.

Y tú ¿te has dado una segunda oportunidad?

(27)

Las segundas oportunidades ¿sirven?

0 Comments