Helénia Melan, Antonia Larraín y Mimi Bick, por un cambio hacia la diversidad de bellezas


Tres mujeres, tres bellezas, tres visiones diferente del mundo que tienen un punto en común, derrocar los prejuicios y poner en palestra lo lindo que es ser todos diferentes, aceptar nuestros cuerpos, querernos por quiénes somos y exigirles eso a los medios de comunicación.

Hoy estarán a las 21:00 horas en el programa Cadena Nacional de Vía X y aprovechamos de hablar con ellas sobre cómo es llevar esta lucha, despojarse de los prejuicios con los que todos hemos crecido, educarse y continuar expandiendo esta batalla por redes sociales. Ellas son: Helénia Melan, modelo transgénero, Antonia Larrarín, comunicadora y la modelo Mimi Bick.

¿Por qué recién ahora se está dando el cambio hacia la diversidad de cuerpos y no antes?

Helénia: Por las redes sociales, muy simple, porque eso yo creo que está haciendo que los usuarios tengan más exigencia con las marcas. Son muy paulatinos los cambios.

Antonia: Es que la gente hoy en día exige y se da cuenta, de que sí se puede ser inclusivo, porque la publicidad no la hacen en otro planeta, se hace aquí, con gente de aquí a la que se le puede exigir, a través de twitter, instagram, donde les comentan sobre sus campañas y se dan cuenta que las personas son las que tienen el poder y si la gente quiere que las cosas cambien, cambian. Por eso el internet ha ayudado mucho en estos años, porque ayuda a que globalicemos más las cosas y que sea más inmediato, más rápido, pero yo creo que los que van a crecer, libres de prejuicios, son las nuevas generaciones, porque nosotras también los tenemos, sólo que tenemos más información y elegimos ignorarlos (los prejuicios), pero también fuimos educadas de esa forma. Yo creo que cada generación que se venga va a ser mucho más libre, con otros conceptos.

Entonces, no es algo que venga de ahora, ¿viene de hace años?

Mimi: Si yo lo miro con visión histórica, mi mamá era una gran feminista en su momento, mi papá murió cuando yo era chica y mi mamá era feminista porque tenía qué. Y a la vez pensaba que era importante comunicárselo a su familia, que una podía hacer lo que quería, pero tenía que ponerle empeño. Yo tengo recuerdos de chica, en marchas con mi mamá en pro de las mujeres, sueldo igualitario para todos y te estoy hablando de unos 50 años atrás, entonces es muy cierto lo que dice Helénia, todo es muy paulatino. Entonces eso es lo difícil, hasta qué punto lo absorbe, lo entiende, lo acepta y lo celebra (el cambio). Espero no vivir este retroceso, que lo siento está ad portas.

Helénia: Es que actualmente está normalizado lo ideal, y debería normalizarse la diversidad y eso es lo que falta, pero eso conlleva tiempo, pero es algo por lo que se está luchando para que pase.

¿Cómo creen que se lucha contra la gordofobia?

Antonia: Yo creo que educando sobre el respeto, la gente habla mucho de la salud y la salud es algo mucho más complejo que ser o no ser gordo, hay cosas que uno no puede saber, no conocemos la realidad de la otra persona y creo que las redes sociales avanzaron más rápido de lo que avanzaron las leyes y de lo que avanza la educación, por lo tanto, tenemos que aprender que lo que tú le dices a una persona por las redes sociales es igual de violento que si se lo dices en la calle. Obvio que hay gente desagradable en internet, pero nadie anda parando a las personas gordas por la calle diciéndole “oye eso no es saludable” o a las personas que fuman, o a las personas que se están tomando una bebida, yo creo que la gente que se las da de doctores cuando en verdad no lo son…deberíamos enseñar desde la base del respeto hacia no meterme en la vida del otro y respetar que cada uno tiene su historia y cada uno es libre de decidir sobre su cuerpo, hasta la persona más gorda del mundo tiene derecho a sentirse digna en su cuerpo.

Mimi: Lo que pasa es que hay un juicio moral, que es tachado al ser gordo, al ser flaca o muy flaca, pero sobretodo que es como inmoral que tú seas gordo.

Helénia: Sí, tiene muy malas connotaciones.

Antonia: Sí, es como para sentirte tú mejor que la otra persona, porque tú no estás así, entonces apuntas lo que la otra personas está “haciendo mal” a tu criterio, cuando quizás en realidad si te revisas, en tu propia vida, es diferente. Una persona que se siente cómoda con su propio cuerpo, no anda atacando el cuerpo del otro, esas son inseguridades que uno las refleja y proyecta a los demás.

(72)

Helénia Melan, Antonia Larraín y Mimi Bick, por un cambio hacia la diversidad de bellezas

0 Comments