Descubre los múltiples beneficios de la leche de almendras y cómo prepararla


Si tienes problemas con la lactosa o algún otro tipo de alergia alimentaria, seguro ya te han mencionado este alimento como un sustituto de la leche tradicional. Lo que quizás no sabes es que la leche de almendras tiene una gran cantidad de vitaminas y minerales y muy bajo contenido graso. Además es una gran fuente de calcio, incluso superior a la leche de vaca, y un exquisito sabor.

Como su popularidad va en aumento la puedes encontrar en diversos locales comerciales, pero si quieres prepararla en casa y asegurarte de que esté libre de sustancias químicas, es muy sencillo.

¿Cómo preparar la leche de almendras?

Para esto necesitarás 1 taza de almendras y agua. Coloca las almendras en un recipiente, cúbrelas con agua y déjalas reposar toda la noche. Al día siguiente pásalas por un colador para botar el líquido, y luego vacíalas a la licuadora junto a 3 tazas de agua.  

Cuando ya estén completamente molidas, cuélala para eliminar residuos pequeños y vierte la leche en un recipiente de vidrio (idealmente). ¡Listo! Ya tienes tu leche de almendras lista para beber y/o para usarla como quieras. 

¿Cómo usar la leche de almendras en tratamientos de belleza?

 Para el cabello:

Por su alto contenido de vitamina E, esta bebida es muy útil para revitalizar el cabello seco y mantenerlo hidratado, además le devolverá la vitalidad y evitará el frizz. 

Una vez teniendo la leche preparada, puedes mezclar dos cucharadas de ella  con 4 de aceite de coco y preparar una emulsión para masajear el cabello como si fuese una máscara tradicional y luego enjuagar. Ahora bien, también puedes adquirir en el mercado una amplia gama de shampoos y cremas cuyo ingrediente base es la leche de almendras. 

Para la piel:

Sus cualidades nutritivas también son buenas para la piel ya que posee un alto contenido de antioxidantes, protegiéndola de resequedad y de la contaminación ambiental.

La vitamina E y el Omega3 ayudan a desinflamar y reducir alguna imperfecciones del rostro. Puedes ponerlo a prueba untando dos pétalos de algodón en leche de almendras, colócalos sobre tus ojos y déjalos durante 10 minutos; luego enjuaga con abundante agua y notarás como se tersa sutilmente la piel.  También puedes usarla haciendo masajes circulares en todo el rostro, esperar a que se seque y luego enjuagar.  

Ahora que conoces estos múltiples beneficios, ya es hora de que te animes a probarlos 🙂 

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Descubre los múltiples beneficios de la leche de almendras y cómo prepararla

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Yasna Araya
Yasna Araya
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